Continuando con nuestra ruta por La Bretaña francesa, haciendo base en la ciudad de BREST, es obligada la visita a su Oceanópolis, un oceanográfico pequeño pero muy interesante, donde los niños siempre disfrutan un montón.

  Oceanópolis de Brest

 Oceanópolis de Brest

El oceanográfico se distribuye en tres pabellones, el antártico, el tropical y el bretón. En el primero nos recibe una película panoráica sobre la fauna antártica. Es en francés, pero las imágenes valen la pena.

Oceanópolis de Brest

 OCEANOGRAFICO DE BREST

Oceanópolis de Brest

Los pinguinos son las estrellas del pabellón antártico. Con una sorprendente disposición a enseñarse, los podremos ver nadando o buceando, sólo con subir o bajar nuestra cabeza.

OCEANOGRAFICO DE BREST

Oceánográfico de BREST

Oceanópolis de Brest

Oceanópolis de Brest

Los grandes tanques tropicales son, sin duda, lo más exitoso del acuario, aunque hay muchos más pequeños alrededor. Los niños no dejan de asombrarse al ver a los grandes depredadores nadando a centímetros de donde ellos están .

OCAENOGRAFICO DE BREST

OCEANOGRAFICO BREST

 

 Oceanópolis de Brest

Oceanópolis de Brest

Oceanópolis de Brest

Oceanópolis de Brest

Oceanópolis de Brest

Oceanópolis Brest

Oceanópolis Brest

El pabellón de Bretaña nos recordaba mucho a nuestra Galicia, con especies reconocibles tanto en los acuarios como en nuestros platos.

Oceanópolis de Brest

 Oceanópolis de Brest

Oceanópolis de Brest

 

Oceanópolis de Brest

Al final del día pudimos ver una película con gafas de "inmersión total" precisamente de inmersiones submarinas. El efecto es muy curioso, poder observar 360º sólo con girar el cuello. Para  poder acceder a la atracción hay que solcitar hora y nos darán una entrada. Hay que hacerlo nada más llegar al centro, ya que se terminan como caramelos en la puerta de un colegio.

 Oceanópolis de Brest